Eres libre de no hacerlo. No tienes ningún compromiso de permanencia con Asege, pero tus precios cambiarán al aplicarse la tarifa que la comercializadora determine (siempre más alta) ya que finaliza el período de permanencia. A partir de ahí, Asege ya no podrá seguir ofreciéndote servicio porque ya no formarás parte de nuestra cartera de clientes. Para estar con nosotros es necesario firmar cada año la oferta de renovación que propongamos.